Introducción
Este aparato novedoso y portátil sirve para compensar lagunas de información existentes en el procesamiento de la luz en nuestro organismo y, por consiguiente, a la función de control, condicionada por exposiciones crónicas de tipo físico, tales como focos inflamatorios o tóxicos, o bien de naturaleza psíquica. Es por ello que se puede utilizar en todo tipo de trastorno de la salud.
Los fotones (luz) son los principales portadores de información. Todos los procesos de control en el organismo se generan por medio de fotones reales y virtuales. La falta o pérdida de estos importantes fotones puede provocar fallos funcionales y hasta enfermedades crónicas graves. Por falta de luz debe entenderse también la falta de sol, ya que la alimentación es insuficiente para cubrir las necesidades del organismo.
Necesitamos todo el espectro solar, desde los UV hasta los infrarrojos. El uso de protectores solares químicos suele provocar una carencia. ¡El sistema inmunitario se debilita con cada sobredosis, pero también cuando la dosis es insuficiente!
El ámbito de aplicación del Equalizer EQ 103 es diverso porque las enfermedades siempre presentan una deficiencia de luz y, por consiguiente, de información. La carencia siempre se produce como consecuencia de un desequilibrio, y debe volverse a obtener el equilibrio.
También hay que tener en cuenta que una distribución desigual de fotones está unida al flujo de electrones libres, que puede verse alterado por sedimentos en el tejido. Por este motivo, no solo se aplica luz, sino también corriente continua.


